La humildad te protege del ciclo de sufrimiento
La humildad te protege del ciclo de sufrimiento.
En un mundo que premia la imagen, la humildad parece una debilidad. Pero es exactamente lo contrario: es la única armadura que funciona.
Quien es humilde no tiene nada que aparentar, nada que defender, nada que se le pueda quitar. Y eso, en el camino espiritual, es libertad.