Duplicidad y falso orgullo: la receta para el sufrimiento
Duplicidad y falso orgullo: la receta para el sufrimiento.
Hay dos ingredientes que, combinados, producen un sufrimiento casi garantizado: decir una cosa y hacer otra, y creerte mejor de lo que eres.
La duplicidad te aísla. El falso orgullo te ciega. Juntos, te encierran en una cárcel que tú mismo construyes — y de la que solo la honestidad puede sacarte.